Ska sin capucha
Si alguna vez has escuchado a The Hoodska Explosive, lo más seguro es que has sentido algunos movimientos involuntarios en los pies y piernas, seguidos por un leve aleteo de brazos y agitamiento de cabeza. No hay manera de que todas tus extremidades del cuerpo estén quietas, ni el dedo pequeño del pie se salva. Es que el ritmo de estos panas es increíble, recomendado si quieren sudar el acohol bailando un rato en una reunión, o solos en casa como les dé la gana.
Esta banda de Israel cocina un Ska Jazz, con toques de Klazmer (Género musical de origen judío), gotas balcánicas y esencia de gipsy, toda una buena mezcla digestiva para los oídos. No muy conocida pero no por eso menos escuchable, desde hace rato vengo escuchándolos, aunque tienen solo un disco.
Todo empezó en las calles de Tel-Aviv, donde Haggai Zehavi (bajista y voz) hizo un trueque con un amigo tatuador, Zehavi le hacía una canción por un tatuaje (que hermoso intercambio por cierto). Escribió la canción que 3 años después se llamaría Skin Ink in Ska,pero faltaba algo muy importante, una banda.
Conseguida la banda, con una canción propia y tras un ir y venir de integrantes, decidieron seguir escribiendo y tocando versiones de The Skatalites, intentando llegar al alma del Ska. Se les podía ver tocando sus canciones en fiestas pequeñas y en avenidas, hasta que una banda llamada Los-Caparos los montó en un escenario y empezaron a tocar juntos.
Su primer y único álbum bautizado como The Misleading se lanzó en el año 2008. Una obra maestra bailable al 100% con altibajos sensoriales que aunque te deja con ganas de más, puedes escucharlo una y otra vez sin que te canses.
Ya conoces a The Hoodska Explosive, ahora puedes darle play y como diría la señorita Cornelia, ¡A batir la melena!.
ALE RUSSO/ @alerusso29