Placeres Culposos

Placer culposo: Aquel gusto desmedido que te hace tener verguenza en tu grupo social, o mejor dicho, aquello que jamás diríamos que nos gusta por temor a burlas a nuestra persona. Suelen ser placeres un tanto diferente a lo que los demás asocian que pueden ser nuestros gustos. Por supuesto que cada una de las personas que pisamos este planeta, tienen aunque sea algún placer culposo que nunca mencionaríamos, o lo negaríamos. Desde la música, arte, cine, gastronomía, hasta atracciones físicas hacia otras personas, puedes tener este placer que tanto nos da pena y nos pone un tanto tímido cuando por descuido nos descubren escuchando Julio Iglesias o Moderatto.

Hoy llegó la hora de confesar, de soltarse y dejar de pensar en el que dirán, ese placer oculto tiene que salir, por amor a tus gustos secretos que quieren escapar de esa habitación encadenada donde a nadie dejas entrar. 

Fue aquella vez cuando un gran amigo, que le pondremos como nombre ficticio Mauro, desnudó sus secretos más profundos, revelándome que le gustaba Ricardo Arjona. Cabe acotar que somos amigos de guitarras, en la universidad tocábamos en el patio canciones de The Mars Volta, RadioheadOasis, Queens of the Stone Age, y eso me dejó sin palabras. Tengo un primo que de niños tocábamos Rage Against The Machine, mientras que escondido escuchaba Salserín. Una amiga gay que se vestía de negro super dark, pero que en realidad el rosado le picaba el ojo.

Pero todo esto me hizo dar cuenta de que no importa que tan desastroza se escuche tu confesión, lo que importa es que fuiste capáz de revelarte ante una sociedad cruel y con prejuicios. 

Por mi parte, acepté mis placeres culposos, me gusta Panda y Blink 182, disfruto escuchando Leonardo Favio y lloraba viendo E.R., Veo películas de Ernesto Va a la Cárcel y me gusta comer con las manos (aunque esto último no debería entrar en esta lista).  Me confesé y no me da pena (mentira si un poquito por Panda) pero le enfrento a la vida y al que sea si vienen a mofarse de mi. 

No está mal dejarse llevar por un buen tango siendo el más punky, escuchar una triste balada siendo un fucker metalero, tener un afiche de Metallica tapando uno de los Beegees, o poner en la radio la canción de Juanga que le gustaba a tu mamá y dejarla porque «te recuerda a ella», siempre y cuando de verdad lo disfrutes y cierres los ojos pensando en, jódete si no te gusta!.

A quién engañamos?, los placeres culposos siempre van a ser la causa del más pesado bullying.

ALE RUSSO/ @alerusso29