Stalker: La pesadilla de Andrei Tarkovski

Para los que conocen a este director ruso, saben que era un personaje adelantado a su época, ser escritor, actor, poeta y director de cine en tiempos de la Unión Soviética no era tarea fácil. No es convencional y lo refleja en sus películas para nada comerciales. 

Stalker, basada en el libro «Pícnic extraterrestre», para muchos una obra maestra, para otros solo un film excesivamente lento, lo que si es seguro es que cambió la manera de ver el cine. Es un poema, aunque un poco largo, pero que habla y reflexiona sobre la fe, el arte, la vida y la muerte, el exilio y el verdadero ser de las personas. 

De entrada te puedo advertir, si eres una persona ansiosa, que se duerme fácilmente, que no tiene paciencia y que le disgusta la lentitud, esta película no es para ti. Es un largometraje de digestión lenta, difícil de seguir por sus largas escenas que te hacen sentir un personaje más dentro de la historia con tres personajes, un escritor, un científico y el stalker (no el acosador de redes), que comienzan un viaje hacia La Zona, un lugar deshabitado donde se cree que cayó un meteorito y donde se encuentra La Habitación, un cuarto donde tus deseos se vuelven realidad.

Hasta este momento tenemos una peli de sci-fi, o por lo menos así suena. La verdad es que nos pasea por una montaña rusa de dudas, no sabes si todo es imaginado por el stalker, o si de verdad esta supuesta zona tiene vida propia y además un lugar que te concede tus más íntimos deseos. Mientras lo piensas, puedes ir a tomarte un café, y tranquilo, cuando vuelvas seguirá en la misma escena. 

Lo más curioso de esta película fue la desastrosa y casi maldita producción que al tener lista la mitad del filme, las cintas resultaron subexpuestas (muy oscuras), esto llevó a la furia a Tarkovski y a exigirle al estado que le suministraran más dinero para poder terminar el largometraje. Con el poco dinero que le quedaba y una amenaza de encarcelación, pudo terminarlo, no sin antes lanzar una ráfaga de despidos y la visita de un infarto del cual se recuperó rápidamente.

Muchos aseguran que este largometraje, fue la causa de la muerte de Tarkovski y su esposa, y además, el protagonista de la historia. En el rodaje utilizaron una central hidroeléctrica ubicada sobre el río Jagala, en Estonia, donde una planta química usaba el río como vertedero de sus desechos tóxicos. Después de tres películas más, murió de cáncer de pulmón, y un tiempo después su esposa con la misma enfermedad. También vale resaltar que durante el rodaje en este río, muchos tuvieron alergias en la piel.

En conclusión, esta pesadilla de producción de Tarkovski le hizo ganar la mención como una de las mejores películas dramáticas de la segunda mitad del siglo XX. Si sabes usar tu paciencia, te vas a encontrar una obra maestra con bellezas en tonos sepias y luego todo el color de la naturaleza misma. Con un final épico, muy a lo Nolan, se despide burlándose de tus teorías. 

ALE RUSSO/ @Alerusso29

Historia de dos conserjes

Érase una vez al pie de un edificio de lo más bonito, como a eso de las 4:14pm se encuentra Anacleta y su fiel confidente Magdalena.

Anacleta como siempre dándole a la lengua y a la chancleta, mientras barre las mismas hojas secas suspira y solloza.

Anacleta:

Ay Magdalena si tu supieras que la.vecina la del piso de arriba, no me deja ver la novela.

¿Y eso por qué, mana? Pregunta Magdalena con la boca casi choreta.

Anacleta:
¡¿Y por qué más?! Porque la vida de ella es mejor que la novela. Me deja perpleja todo lo que a ella y al marido le pasan.

Magdalena, extrañada y chupando tamarindo como loro y parando la.oreja. Pregunta

Magdalena:

¿cómo así?

Anacleta susurrando a grito pelado:
Es que a ella la plata no le alcanza y al maridito no lo quieren en su casa, no les da para comerse una hallaca, una cachapa o una arepa recalentada.

Magdalena abre los ojos como una parapara, mira al cielo y como us destello, dice:
¡Por San Juan que te lo da! ¿A dónde irá a parar tanta desigualdad?

Anacleta aprovechando la faena, brinca en un pie y comenta:
Y eso que yo una vez por buena gente le brinde un café, ¿y tú puedes creer que después de darme las gracias, no brindó siquiera un té?

Magdalena abre y la quijada, se queja:
Menos mal Anacleta que en este mundo hay gente buena ¡como tú, como yo! Que ayudan y pasan factura.

Anacleta dándole a la chancleta, hace con la garganta un «mmmmmjmmmmm» mientras barre las mismas hojas secas.

Magdalena con el dedo metido entre muela y muela como niño que come vaca Vieja, salibea y pregunta:
¿Y alguna vez se lo has dicho, Anacleta?

Anacleta le da al cepillo y revienta
¿Tú estás loca, Magdalena? Tú bien sabes que no soy de esas, yo voy a misa los domingos, me confieso con el Padre Amareto y salgo derechita a mirar el techo, ahora que sea el de la vecina, es otro cuento.

Magdalena, cambiando de malo y de muela dice, llena de pena ajena:
¡Un padre nuestro por tu buen corazón!

Ambas se miran y en un acto de contricción, se dan golpes de pecho.

Anacleta prosigue en su melodrama y dice de mala gana:
Cada vez que la mujercita por enfrente me pasa, yo digo lo que como en casa. Un chorizo en salsa, un guiso con arroz, panquecas de dos pisos, cuatro tazas de fororo. La caja del clap y la harina pan,  ¡nunca me faltan! Tengo el buche a reventar, como queso y como pan… Pero el café ¡que va! A mi nadie me lo va a brindar.

Magdalena a punta de un infarto, se pone la mano en el pecho, saca un pañuelo y se pone a llorar.

A moco suelto le dice a su amiga:
¡Ay Anacleta, el cielo te espera!

Anacleta.envalentonada, sigue tejiendo su telaraña:
Y mira chica, ella como si nada. Mira al piso y sigue de largo, espera el ascensor, se monta y me dice «un buen día, Sra mía» ¿acaso se cree mejor que yo? Me aguanto y no le doy.

Magdalena, la mira entre ceja y ceja, diciéndole a su par:
Yo que tú le dejo de hablar, es que ni la vuelvo a mirar, le corto el agua, el gas y la luz. Hasta que aprenda esa sinvergüenza que hay un Dios que todo lo ve.

Anacleta se acomoda la chancleta y por un instante se lo piensa, mueve el bigote de lado y lado. Un grano en la frente se le revienta, cuando ve que por la vereda viene la vecina que tanto la enerva.

Dice entre dientes
Voltea y disimula mula, hay viene la fufura con sus ínfulas de grandeza, con su boca de color cereza y de seguro ¡hedionda cerveza!

Magdalena hace del celular un retrovisor y dice:
Valgame Dios.

Anacleta mete la panza, sacá el pecho y se acomoda los cuatro pelos.

La vecina pasa al edificio y dice sin compromiso
«Buenas tardes, ¿cómo están?

Anacleta pega un leco
Hola vecina, tan bonita que se le ve ¡de seguro se tomó un café!

Magdalena se pega en la fiesta:
De seguro fue aguarapado y hasta brindado.

La vecina frena en seco, da un paso atrás y pregunta
¿Algún problema Doña mía?

Magdalena y Anacleta le empiezan a temblar las piernas, se tartamuedan y entre ellas, tropiezan
¡NAAAAADA! Dice Magdalena
Ni una sola cosa dice Anacleta.

La vecina calla y mira, por un instante nadie respira.
Es que cada vez que por aquí pasó, un comentario siempre alcanzó, pesco en el aire tanto odio en mi contra y todavía no me explico si algo le hice yo a usted. Mi marido le causa urticaria y eso que ni le habla, pero luego, me calmo y me digo «las indirectas la dicen las perras viejas» ¿no?

Anacleta y Magdalena asientan con la cabeza, ¿que de otras le queda?

La vecina sonríe y sigue, se monta en el ascensor y con la mano le dice, adiós.

Las dos amigas se miran y para romper el silencio, Anacleta dice
Estuve a puntito de decirle lo del café, pero tengo tanto que hacer.

Magdalena cerrando la quijada
¡Es que yo lo sé! Que se lo cobre ese Dios que todo lo ve.

Anacleta:
¿Vamos por un guayoyo?

Magdalena:
¡Pero que no sea de agua de chorro!

Anacleta:
Esta bien, yo te preparo mejor un té.

Anacleta recoge las hojas secas, agarra la escoba y pala, se va chancletando con su amiga Magdalena, caminando por la acera sin le dice a Anacleta

¿Te conté la última del jardinero? Le regale un cecinero y todavía no me lo ha devuelto.

¡Ay Anacleta, eso te pasa por pendeja!.

Moraleja:
Siempre hay alguien que de todo se queja.

CORNELIA AMOR @Cornelia_Amor