A Sun, el silencio familiar

No es la historia, es quien la cuenta. Chung Mong-hong logra atraparnos con este cuento meláncolico familiar, donde el silencio es cómplice de los más tiernos pensamientos parentales y culpable de los sentimientos más oscuros. No solo representa el arte de la distancia emocional entre miembros familiares, sino como dos hermanos que van por caminos opuestos nos enseñan que los pequeños detalles son los que menos observamos, o simplemente no les tomamos importancia.

Los trazos simples pero marcados que componen esta dirección ganadora de los Golden Horse Awards (El Oscar taiwanés) como mejor película y mejor director, y sus actuaciones, aunque unas más notorias que otras, cumplen su función y es mantenerte en un estado de tristeza y desolación en estas dos horas y media de película. 

Es fascinante como Mong-hong hace que nos cuestionemos sobre lo que significa ser «A Sun», o una persona maravillosa para los demás y sobrevivir en este cruel mundo. Por otro lado como ser una oveja negra te transforma en, podríamos llamarlo, sobreviviente. Pero lo más importante de todo, es que nos enseña que el amor de padre también puede ser imponente.
Memorable, melancólica, poética, sentimental, notable y distintiva. Así se podría catalogar a este largometraje cargado de emociones desde el el inicio hasta el fin. Estoy seguro que para cada uno, el final tendrá una percepción diferente y que a la vez tendremos tanta afinidad que nos sentiremos parte de esta familia.

«Aprovecha el día, decide tu camino»

ALE RUSSO / @alerusso29

Sam Cooke la Voz del Cambio

Existen voces que perduran en el tiempo, cuyos tonos se tatúan en lo más profundo del ser  quedándose eternamente en el inconsciente de quien los escucha por primera vez, un coro hecho a la medida de los sentimientos que evoca el góspel, R&B, Soul Music, el Blues y el color más puro y elevado de lo que una nota, sostenida, sentida y engalanada, entona el gran Sam Cooke.

Una escuela musical cuyas materias son sencillas y complejas. Es uno de los tantos sonidos del amor, del corazón, de las almas rotas, las ánimas que se reconocen dentro del disco de vinil, la aguja que hace que suene, es la misma que se clava en el tímpano y una vez que penetra los sentidos, nunca nada será igual.

Nada sonará igual.

Porque Cooke suena a un primer beso, a una lágrima, al encuentro no planeado del amor verdadero y perpetuado, a sueños, a suspiros entre los labios, al reflejo en la mirada. Como un buen vino que se desnuda sobre el paladar, a un baile con la soledad. Es la arritmia, la fiebre y la cura.

Su historia es tan inconclusa como poderosa, es un eco que se repite a través del tiempo haciendo de él, un ser único, de esos que no se repiten, La nobleza de su integridad con el tiempo se volvería una total amenaza para las grandes disqueras, para los sedientos de poder, para los resentidos y especialmente, para el gobierno.

Sus comienzos musicales se remontan entre canciones de góspel, los domingos en la Iglesia entonando los himnos y dándoles a cada uno de ellos un hermoso color que solo podría nacer de su garganta, de sus intenciones y de sus sueños de grandeza.

Creador y autor de su propio destino, en un giro sin precendentes logra posicionarse con un tema, escrito y compuesto por si mismo, “You Send Me” el cuál logró  el #1 de Billboard’s Rhythm & Blues Records chart y en el Billboard Hot 100.

No solo es un gran tema, fue también un gran paso para él y para muchos de los artistas que luego le precederían. Con este éxito bajo la mano, tiempo después es invitado a presentarse en el Show de Dick Clark, si,  el mismo donde debutarían luego Iggy Pop, Prince, The Beach Boys y hasta Madonna y una vez más, hace un enorme salto hacia la fama, a pesar de las amenazas del Ku Klux klan a la televisora, Clark y el propio Cooke para que el artista afroamericano no se presentara.

Para Sam Cooke el cielo era el límite, en una época en la que el color de piel era de suma relevancia. Tanto así que, decidió no presentarse más en lugares en donde la discriminación reinaba. Sin importarle lo que los grupos de la extrema derecha racista pudiesen hacer.

Comienza entonces, con la construcción de su imperio. En la creación de un espacio en el que hombre negro tendría las mismas oportunidades que cualquier blanco, pues, más allá de ser un increíble cantante y compositor, era también un empresario. Hombre de negocios que abonaría el camino para otros, hacia el éxito y hacía el derecho a ser tan grandes como sus sueños.

Tan grande como el cielo, tan sabio como nadie y aunque sea un secreto a voces, fue el fundador de su propia disquera, la nada más y nada menos que SAR Records, la pequeña mina de oro. Cuyo lema sería “que cada uno de los artistas que yo tenga, tengan tanto éxito como el que yo he alcanzado”

Un corazón tan grande que no le cabría en el pecho.

Se rodea de personas cuyas voces conformarían un poderío amenazante, pues el cambio que esta por suceder sería inminente. Su amistad con Muhammad Ali (Cassius Clay) Malcolm X y el jugador de fútbol americano, Jim Brown fue para muchos, una alerta roja que debería ser silenciada sin importar el costo.

Cabe acotar que de este valeroso cuarteto dos de ellos, son asesinados con un año de diferencia. Para los gobernantes racistas y empresarios segregacionistas, esto era simplemente intolerable. Un hombre de color jamás podría llegar a tener los mismos derechos que ellos, pero ¿quién podría silenciar la música?

Malcolm fue el teórico, King el ejemplo, Alí la figura y Sam la voz.  De los 4 solo el más famoso, el más mediático no fue asesinado y el de Sam pareció ser muy simple, una teoría del caos, una conspiración sin pies ni cabeza. En la que la premisa de un Sam Cooke, ebrio y agresivo secuestra a Lisa Boyer a una mujer asiática y trabajadora nocturna, Lisa, la lleva a un hotel de mala muerte para terminar siendo asesinado por una mujer negra que, de tres disparos acaba con la vida del cantante.

Tenía tan solo 33 años.

Un “homicidio justificado” le dirían en la corte, dejando impune a Bertha Franklin, la mano asesina tras el gatillo, mientras que una asiática es presuntamente secuestrada. Muchas “causalidades” obvias que no tildarían tal crimen como algo racial, ni hombres ni mujeres blancos. Solo personas cuyos linajes para el momento, eran una minoría.

“Todos se parecen” dirían los extremistas.

Pero solo el cuerpo de Cooke deja este plano, pero su música permanece inmortal en el tiempo. El padre creador del Soul Music, título que comparte con el maravilloso Otis Redding. Abrió la brecha para otros grandes artistas como: Marvin Gaye, Aretha Franklin, Stevie Wonder, Al Green. Dándonos a nosotros, los amantes de este género horas y horas de polifonías.

Temas como “Bring it home to me” “Cupid” Evereybody loves the cha cha” “What a wonderfull world” son romanzas perfectas. Alguno de ellos, versionados por artistas más actuales como, Amy Winehouse.

Para nosotros es un honor extender un día más el Black History Month rindiendo tributo a un gran músico y compositor, Pero sobre todo, a un hombre íntegro.

A change is coming, Mr.Sam Cooke.

DANIELA ALAYETO

Ha Vuelto, ficción realista?

Aprovechando que estamos en onda con Jojo y su amigo imaginario, les voy a contar sobre una historia de ficción, no tan alejada de la realidad, llamada «Ha vuelto». Aunque estrenada hace 5 años pero sin mención alguna en redes, o no tan notoria como algunos otros filmes, esta película alemana basada en un libro con su mismo nombre, hizo de una broma una preocupación social. 


Y es que Hitler narrando en primera persona cómo despierta de un viaje temporal donde se encuentra 69 años en el futuro e intentando surgir en una nueva sociedad que lo confunde con un comediante, hay que tenerla presente. No solo es una comedia negra políticamente incorrecta, lo cual le da un sabor ácido super placentero, sino que es la prueba de que es muy fácil caer en la lavia de un líder ya conocido con muchas cruces encima, o mejor dicho, la prueba de que el comunismo existe simplemente porque hay material que lo engorde.Tan solo pensar en Hitler viviendo en una sociedad donde la población ya no acepta la ideología nazi, que ya no es aria, donde le hace falta uranio y plutonio y además, la televisión idiotiza a la gente, sientes esa satisfacción de dar con la certeza de que estamos jodidos. 


Ahora bien, si la película plantea que sería de la vida de Adolf si viviera en nuestros tiempos de tecnología y consumismo, y darse cuenta que su plan socialista fracasó, por otro lado se nos presenta en forma de falso documental (y no tan falso) como la gente común puede sentirse identificada con cualquiera que «entienda» sus necesidades. Lo más escalofriante es que nos deja ver que todavía existe una atracción escondida hacia la raza pura alemana, y como quizo demostrar el largometraje alemán, «Die Welle» (recomendadísima también si no la han visto) que la historia podría volver a ocurrir en nuestros tiempos.


Podemos entrar en el debate de quien ha hecho el mejor papel de Adolf Hitler en la historia del cine, Bruno Granz, Waititi, Chaplin, o incluso Sir Anthony Hopkins, pero para mí la interpretación del señor Oliver Masucci (el policía padre de Magnus en la serie «Dark») es de de las mejores que he visto, no es fácil meterse en la piel de un personaje odiado por el mundo, o la mayor parte por lo menos, y darle una aire de comedia sin llegar a lo satírico como lo hizo Waititi, hasta lograr ser al principio aceptado por su carisma y luego odiado al mostrar su verdadero ser. Cualquier parecido a la realidad es pura coincidencia.


Esta película nos pone los puntos sobre las íes, el autor del libro Timur Vermes, y el director del film David Wnendt entienden muy bien que el enemigo nunca fue Adolf ni su ejército ario, sino el pueblo mismo, el que lo idolatró y eligió,el que tiene odio para alimentar al comunismo. El Hitler de esta peli no es más que un reflejo del racismo y xenophobia latente que sigue caminando en nuestros tiempos, y con una de las frases más aterradoras que he escuchado en el cine, finaliza y se despide el señor Adolfo, «Tengo material para trabajar».

ALE RUSSO @alerusso29

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Redactores de Contenido: ¿Portadores de conocimiento o ignorancia?

En el mundo globalizado que nos ha tocado vivir, signado por la casi omnipresente internet, las nuevas tecnologías y el mundo virtual. El marketing digital se ha convertido en la actividad en boga, o quizás debamos decir en la” tendencia en alza” que además ha desarrollado su propio lenguaje, su propia terminología, en ocasiones apropiándose incluso de términos relacionados con otras áreas del saber, cambiando su significado o simplemente dándole otros sentidos. Al observar con detenimiento este nuevo lenguaje nacido a raíz de la “revolución cibernética” cobra particular interés el uso de la palabra “contenido” que suele principalmente hacer referencia a lo que forma o lo que contiene un determinado sitio web, así podemos también encontrar de forma bastante repetitiva otros vocablos generados a partir de éste, tales como “redactor de contenidos”, “editor de contenidos” o “contenido web”.

¿A que llamamos contenido?

Un contenido puede ser, por ejemplo, aquella carga de un producto que se almacena en un lugar determinado, una caja, un contenedor especial, es decir, lo que contiene algo. Por eso en física se refiere a la materia incluida en el interior de un espacio. El contenido también es aquel tema o asunto del cual se habla o se escribe, ya sea en un libro, un informe o una conferencia. En el medio audiovisual se aplica a lo que se muestra en una producción. En el área de la comunicación el contenido está más relacionado a aquellos elementos de tipo conceptuales que conforman la estructura lógica de un mensaje y que le aportan no solamente unidad al mismo sino también lo dotan de un sentido.

¿Pero qué importancia puede tener la palabra contenido? ¿Qué hay detrás de estas simples cuatro silabas? Pues tomando en cuenta que el contenido vendría a ser en si prácticamente la esencia del mensaje, lo que se dice o se muestra en un sitio de internet, su importancia resulta obvia. El contenido web es todo documento, imagen, animación, texto, sonido, video, aplicación, etc. que puede ser transmitido a través de la web. En otras palabras, es todo lo que puede haber en website. Siendo entonces un Redactor de contenidos o un Creador de Contenidos quien se encarga de ser precisamente el generador, creador y controlador de ese contenido ¿Pero acaso es, o debe ser un creador de contenidos un simple personaje que postea en la web? ¿Acaso no es gigante la responsabilidad que recae en estas figuras?

Corren tiempos en los que prácticamente no existe más verdad que la “verdad de la red”, en la actualidad el dicho “Que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, pasó a ser   algo así como “Si lo dice Google entonces es cierto”. No se trata de satanizar la libertad de nuestro tiempo, pero se sabe que tan hermosa palabra (libertad) trae implícita un alto grado de responsabilidad. El recientemente fallecido escritor italiano Umberto Eco, se ganó la enemistad de unos cuantos cibernautas al afirmar en una entrevista que el internet ha creado una nueva generación de idiotas, o al menos, esa fue la forma como se intentó mostrar las declaraciones del semiólogo, quien sí parece haber afirmado que: “Las nuevas tecnologías son un instrumento peligroso. Hace un tiempo se podía saber la fuente de las noticias. Con internet no sabes quién está hablando. Usted es periodista, yo soy profesor de universidad, y si accedemos a una determinada página web podemos saber que está escrita por un loco, pero un chico no sabe si dice la verdad o si es mentira. Es un problema muy grave, que aún no está solucionado. La materia prima debería ser cómo filtrar las informaciones, pero ningún profesor es capaz de enseñar eso.”

Es cierto que en la historia del periodismo los intentos de control sobre esta actividad, han sido enfocados en función de los intereses de los grupos dominantes, por control político o económicos y no en la búsqueda de un periodismo más ético, ajustado a la verdad como hecho absoluto o con demasiadas intenciones de formación, de la trascendencia del ser humano o búsqueda de cierta evolución social.

Contenido con contenido

¿Pero cómo podríamos entonces contribuir para que las valiosas herramientas de las nuevas tecnologías informáticas no se conviertan en tan solo las creadoras de “generaciones de idiotas pseudo informados”? o más bien mal informados. Quizás comenzando con la simple intención de tratar de ser conscientes de cada uno de los mensajes que creamos a través de la web. Consideramos necesario que quienes tienen acceso precisamente a esa creación de contenidos (que en realidad es cualquiera que tenga acceso a una computadora con señal de internet) asuma la responsabilidad del caso.

La invitación es para todos aquellos que de alguna u otra forma tienen la posibilidad, la libertad y la responsabilidad de generar y crear contenidos, así como de informar lo que ocurre en el mundo; a tratar de mostrar las realidades. Que el truco comunicacional esté en saber plantear la información veraz de manera interesante, y no modificar la verdad para adaptarla a los gustos de los receptores. Que los encargados de crear y administrar contenidos en la casi infinita plataforma virtual del internet, asuman la responsabilidad y el privilegio de tener en sus manos la clave para transmitir información que eduque y enseñe a las futuras generaciones.

OTTO PEREDA