Cinco libros para leer en cuarentena: desde el realismo mágico hasta la melancolía de un crimen

Estar en casa, mientras pasan los meses y los números nos invaden, puede ser una pesadilla.

Vivir al borde del miedo y el estrés, viendo los estragos de una pandemia mundial, puede ponernos a los pies de una crisis de ansiedad. Mientras debemos quedarnos en casa, para cuidarnos y cuidar a los nuestros y establecer una rutina para, en la medida de lo posible, continuar con nuestro trabajo, podemos tomarnos unos minutos para nosotros mismos.

Consejos para mantener tus cinco sentidos sanos –y no comiences a pensar que mantienes una relación con tu lampara o a tener conversaciones muy profundas con tu secador- van y vienen. Ya te dimos películas de cultos, discos que debes escuchar, etc. Pero, si eres de los que les gusta leer. Aquí van cinco libros que puedes disfrutar, mientras dure la cuarentena.

  • La Casa de los Espíritus, Isabel Allende

Está calificada como una novela de realismo mágico. Relata la historia de la familia Trueba Del Valle, paseándose por las peculiaridades de cada personaje. Personalidades que se pasean por la clarividencia, con apariciones de fantasmas del pasado y del presente, que nos cuentan cada uno de los errores y aciertos de estas personas y las consecuencias de estos. Muestra, de manera magistral, cómo se van tejiendo las redes del destino.

Hay mucho de historia en este libro. Como en gran parte de los relatos de Isabel Allende, que es bien conocida por ser prima del presidente chileno Salvador Allende, que fue derrocado por Augusto Pinochet, lo que daría pe a una de las dictaduras más crueles de Latinoamérica, tienen detalles que reflejan como era la vida antes, durante y después del golpe que derrocara a Allende y llevara a Pinochet al poder.

Leer el libro es, no solo saber detalles de la vida política de Allende, sino reconocer a grandes personajes de la cultura chilena en él, como el poeta, a quien sin duda alguna, evoca a Pablo Neruda.

-Por si eres más de lo que ven películas, hay una película protagonizada por Merryl Streep, Jeremy Irons y Glen Close, basada en este libro-

  • A sangre fría, Truman Capote

El nuevo periodismo entra en esta lista. Alrededor de esta novela hay muchos mitos –como el hecho, de que Capote jamás volvió a escribir una novela o la ayuda de la escritora Harper Lee en el proceso creativo- relata la historia de un asesinato ocurrido en un pueblo en el que, básicamente, nunca pasaba nada: Holcomb, Kansas.

Los Clutter eran el arquetipo perfecto de la familia próspera estadounidense de la década de los 50. Agricultores, de buena reputación, iba a la iglesia todos los domingos. Herbert Clutter, su esposa y sus dos hijos de 15 y 16 años fueron asesinados por dos hombres, dos convictos en libertad condicional, que juraban que encontrarían una fortuna en casa de los Clutter. No la encontraron, igual los asesinaron.

Este libro salió de un pequeño artículo periodístico y es una lectura obligada para todo estudiante de periodismo que, en algún momento, quiera dedicarse en serio al reportaje. Hay 3500 películas sobre el libro, pero si quieren ver una joya vean “Capote”, con Philip Seymour Hoffman.

  • Etiqueta Azul / Blue Label, Eduardo Sánchez Rúgeles

No pensé en incluir este libro, pero al revisitarlo varias veces, te das cuenta que es el reflejo del pensamiento de una generación. Eugenia Blanc es una joven caraqueña, hastiada de la vida en este país en crisis, que decide echar mano de su apellido francés y emigrar. Para eso buscará a su abuelo y, en el proceso, conocerá a Luis Tevez, quién no solo le mostrará el amor. Sino que le enseñará un mundo que ella no había conocido y una cara de la vida que le dejará múltiples lecciones.

Hay mucho drama en los personajes, pero también hay mucho drama en el país. Con su discurso, nos muestra lo que todos hemos pensado, pero no nos atrevemos a decir.  Con un habla fresca y lúdica, los personajes se relacionan con la naturalidad pocas veces lograda en la novelística de nuestras letras.

  • Travesuras de Niña mala, Mario Vargas Llosa

Cuatro décadas de una relación enferma y sin sentido entre el personaje principal Ricardo Samorcuccio, y “la chilenita”, -que no sabemos si se llama Lilly o su verdadero nombre- Es probablemente uno de los pocos libros de Mario Vargas llosa que es fácil de leer.

Travesuras de Niña Mala fue publicada en el año 2006, y se pasea por escenarios como Paris, Londres, Madrid, Tokio y Perú. Esta novela te lleva a la pregunta ¿cuál es el verdadero rostro del amor? ¿Hasta dónde llegarías por amor? Vargas Llosa nos muestra un escenario en donde estás respuestas pueden no ser la más adecuadas.

  • El Corazón delator, Edgar Allan Poe

Poe siempre ha sido un maestro del drama. Con una vida oscura y conflictiva, sus cuentos siempre tenían el toque melancólico que lo caracterizó. Esta historia es narrada por un hombre que estaba obsesionado con el ojo enfermo del anciano con el que comparte la casa. Se comete un crimen, mientras el asesino se vanagloria de la escena y la muerte del viejo, la paranoia lo invade y termina confesando gracias al sonido del corazón que el cree que escucha.

Narrada en primera persona, este libro te lleva por un viaje de un tipo obsesivo que comete un crimen atroz debido a la paranoia. Al lector se le deja la potestad de decidir si fue su consciencia o el alma del viejo que decide dar su último golpe.

Elia Vanessa Moreno /  @Elivanne

Kind of Blue Vs Bitches Brew las obras maestras de Miles Davis

Miles Davis no inventó el jazz, eso lo sabemos todos,ese género que destaca por permitir a sus ejecutantes la posibilidad de conseguir el equilibrio entre la técnica y el sentimiento,el punto exacto en el que la ejecución musical y la expresión del alma del músico se abrazan y se entrelazan,ya era bastante popular cuando el joven trompetista nacido en Alton, Illinois y criado en Saint Louis empezó a destacar.

 Tampoco nos atreveríamos a decir que Davis ha sido el más grande jazzistas de la historia y esto evitamos decirlo más por respeto a Bird, Satchmo,Dizzie,Thelonious o Coltrane, que por no ser cierto, aunque tampoco lo desmentiríamos.

Lo que sí es seguro, es que Miles Dewey Davis III nos regaló una carrera brillante y prolija,que nos maravilla con cada una de sus producciones musicales, pero que en dos ocasiones en especial nos deja sin palabras, sin aliento y sin verbo.Primero con «Kind of Blues» y luego, como una perfecta estocada nos obsequia «Bitches Brew»,dos obras maestras que perduran en el tiempo,perfectos y memorables. Para los entendidos ,el alfa y omega del jazz de la segunda mitad del siglo XX.

 «Kind of Blue» de 1959,cuyo concepto original buscaba tomar un blues o balada estándar e improvisar una melodía completamente nueva basada en sus cambios de acordes.Esto en sí mismo no era nada nuevo. Pero Miles y su quinteto lo llevaron a un nuevo nivel, extendiendo los acordes a patrones casi inalcanzables, tocándolos en frases precipitadas y sincopadas, generalmente en tempos vertiginosos y el resultado es un disco tan romántico como lleno de melancolía.Un suspiro que se divide en 5 tracks, llenando cada uno de los sentidos.Cómo los amantes conjugando el verbo físico,del romance que no empalaga,más bien, embriaga y te lleva por la marea de su pentagrama, tan impecable que hoy en día,al escucharlo lo redescubres una y otra vez,como si fuese piel, los labios de quien amas y sin darte cuenta,te enamoras de Miles… Nuevamente

Bitches Brew,  el álbum doble lanzado hace exactamente 50 años ( 30 de marzo de 1970)sale justo en el momento en que el rock se había apoderado de las tarimas, de la radio y de los oyentes para convertirse en un disco  fundamental que alteró la trayectoria de la música que conocíamos (Sí, Miles did it again) y el jazz cambió,se metió con los límites del funk y llevó el rock a nuevas alturas de exploración, una vorágine experimental con  multinstrumentistas tocando al mismo tiempo,retrasos, cámaras de reverberación y efectos de eco,ritmos hipnóticos, arraigados en el rock y la música africana, sonidos más allá del funk y del rock progresivo.Un disco de Jazz que es considerado la obra maestra del rock psicodélico,paradójico pero cierto.Simplemente esas cosas que solo los genios logran.

La fuerza y densidad de Bitches Brew no solo le ganó a Miles una audiencia mayor,convirtiéndose en el héroe de una nueva generación, sino que también dividió a su público en dos grupos,los puristas y fieles amantes del jazz que amaban «Kind of Blue» y Los más jóvenes devotos de su “época eléctrica”.Cada lado mirando esta nueva música desde perspectivas totalmente diferentes y aparentemente irrefrenables.Iniciando uno discusión que hasta el día de hoy se mantiene vigente:¿Cuál de las obras maestras de Miles es la más perfecta ? ¿el amor sublime de Kind of Blue,  y el alma de Cannonball Adderley, John Coltrane y Paul Chambers o  la fuerza trascendental de Bitches Brew con Chick Corea,Wayne Shorter o John Mclaughlin?

Lo cierto es que el trompetista fue un genio musical tan extraordinario que se hace indeleble en dos discos,ajenos uno del otro, para así reinventarse como camaleón,el mago de la trompeta, el imborrable Miles Davis.

Otto Pereda

Knives Out: el homenaje a la novela negra de Rian Johnson

La escena de un crimen, un grupo de personas promedio (el nerd, la sifrina, la “niña pobre”, la activista, la hija perfecta, el casanova) y un muerto ¿Cómo murió? ¿Suicidio, asesinato? ¿Quién lo hizo?

No, no es algún capítulo de una de las tantas franquicias de CSI, ni es el argumento promedio de uno de los libros de Agatha Christie, ni la premisa de Clue, el juego de mesa. Es el escenario central en el que se te presenta Knives Out. la cinta de Rian Johnson (sí, el mismo de la poco valorada The Last Jedi).

Si alguna vez has leído a Agatha Christie, podrás identificar mucho de los elementos de sus novelas en esta cinta. Porque, venga, tenemos hasta el detective excesivamente excéntrico, al que no se le escapa ni una sola pista. En este caso, Benoist Blanc -interpretado por Daniel Craig- bien podría ser un Hércules Poirot o una Miss Marple, los extravagantes detectives que siempre resuelven la mayoría de los casos en los libros de la escritora inglesa.

Johnson te resuelve la premisa central en la primera media hora… O te hace creer que lo resuelve, porque el verdadero misterio se resuelve al final, con un Chris Evans que lucha por alejarse de su rol más conocido. Hay mucho de sarcasmo en esta cinta y gran parte recae en el personaje de Ramson.

La escena de Ramson, literalmente, mandando a freír espárragos a toda su familia, y su risa sarcástica durante la lectura del testamento planta el tono de la película. Y hay que admitir que está impecablemente interpretada por Evans, que le pone esa pizca de pimienta que el personaje necesita.

Otro personaje que calza a la perfección es Benoist Blanc. Aquí no vas a ver a Daniel Craig como héroe de acción, sino su lado más sarcástico y excéntrico. Puede que no haya términos medios con el James Bond de Craig, te gusta o no;  pero con su interpretación de Benoist Blanc, al menos te entrará el gusanillo de la duda, y terminarás deseando verlo resolver más casos.

Sin embargo, no podemos decir que Rian Johnson pasó el examen con “mención publicación”. Hay personajes que bien podríamos pensar que son de relleno, como el hijo de Walt Trombley, Jacob, más allá de daros una pista que pone los ojos sobre Ramson, no hizo nada extraordinario. O Donna Trombley, la esposa de Walt, que no fue nada más que un mueble en toda la película.

Otros logros de la película es la cinematografía de Steven Yedlin, que logra crear una obra visual con colores que van a acorde al mood que cada personaje le otorga a la película. Además, de la música de Nathan Johnson que hace que te introduzca en ese suspenso de saber cuándo Blanc te va a decir qué fue lo qué pasó realmente con el patriarca de la familia.

Pero la Academia solo reconoció a Johnson por su trabajo como guionista, en una categoría que no la tiene nada fácil. Al competir con nombres como Tarantino (con una película que no es muy Tarantino, pero eso no viene al caso) y la demoledora historia de Noah Baumbach sobre una pareja que intenta sobrevivir a un proceso de divorcio, como Marriage Story, las posibilidades de Johnson son bastantes cortas.

Sin embargo, Knives Out se siente como un homenaje a la novela negra, con un poco de venganza personal de Johnson. Porque sí, The Last Jedi fue bastante criticada pero, ¿quién dice que quien ríe de último, no ríe mejor? Puede que veamos a Johnson viendo a los críticos con una taza que rece: “Mi café, mi casa, mis reglas”.

ELIA MORENO / @Elivanne

Redactores de Contenido: ¿Portadores de conocimiento o ignorancia?

En el mundo globalizado que nos ha tocado vivir, signado por la casi omnipresente internet, las nuevas tecnologías y el mundo virtual. El marketing digital se ha convertido en la actividad en boga, o quizás debamos decir en la” tendencia en alza” que además ha desarrollado su propio lenguaje, su propia terminología, en ocasiones apropiándose incluso de términos relacionados con otras áreas del saber, cambiando su significado o simplemente dándole otros sentidos. Al observar con detenimiento este nuevo lenguaje nacido a raíz de la “revolución cibernética” cobra particular interés el uso de la palabra “contenido” que suele principalmente hacer referencia a lo que forma o lo que contiene un determinado sitio web, así podemos también encontrar de forma bastante repetitiva otros vocablos generados a partir de éste, tales como “redactor de contenidos”, “editor de contenidos” o “contenido web”.

¿A que llamamos contenido?

Un contenido puede ser, por ejemplo, aquella carga de un producto que se almacena en un lugar determinado, una caja, un contenedor especial, es decir, lo que contiene algo. Por eso en física se refiere a la materia incluida en el interior de un espacio. El contenido también es aquel tema o asunto del cual se habla o se escribe, ya sea en un libro, un informe o una conferencia. En el medio audiovisual se aplica a lo que se muestra en una producción. En el área de la comunicación el contenido está más relacionado a aquellos elementos de tipo conceptuales que conforman la estructura lógica de un mensaje y que le aportan no solamente unidad al mismo sino también lo dotan de un sentido.

¿Pero qué importancia puede tener la palabra contenido? ¿Qué hay detrás de estas simples cuatro silabas? Pues tomando en cuenta que el contenido vendría a ser en si prácticamente la esencia del mensaje, lo que se dice o se muestra en un sitio de internet, su importancia resulta obvia. El contenido web es todo documento, imagen, animación, texto, sonido, video, aplicación, etc. que puede ser transmitido a través de la web. En otras palabras, es todo lo que puede haber en website. Siendo entonces un Redactor de contenidos o un Creador de Contenidos quien se encarga de ser precisamente el generador, creador y controlador de ese contenido ¿Pero acaso es, o debe ser un creador de contenidos un simple personaje que postea en la web? ¿Acaso no es gigante la responsabilidad que recae en estas figuras?

Corren tiempos en los que prácticamente no existe más verdad que la “verdad de la red”, en la actualidad el dicho “Que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, pasó a ser   algo así como “Si lo dice Google entonces es cierto”. No se trata de satanizar la libertad de nuestro tiempo, pero se sabe que tan hermosa palabra (libertad) trae implícita un alto grado de responsabilidad. El recientemente fallecido escritor italiano Umberto Eco, se ganó la enemistad de unos cuantos cibernautas al afirmar en una entrevista que el internet ha creado una nueva generación de idiotas, o al menos, esa fue la forma como se intentó mostrar las declaraciones del semiólogo, quien sí parece haber afirmado que: “Las nuevas tecnologías son un instrumento peligroso. Hace un tiempo se podía saber la fuente de las noticias. Con internet no sabes quién está hablando. Usted es periodista, yo soy profesor de universidad, y si accedemos a una determinada página web podemos saber que está escrita por un loco, pero un chico no sabe si dice la verdad o si es mentira. Es un problema muy grave, que aún no está solucionado. La materia prima debería ser cómo filtrar las informaciones, pero ningún profesor es capaz de enseñar eso.”

Es cierto que en la historia del periodismo los intentos de control sobre esta actividad, han sido enfocados en función de los intereses de los grupos dominantes, por control político o económicos y no en la búsqueda de un periodismo más ético, ajustado a la verdad como hecho absoluto o con demasiadas intenciones de formación, de la trascendencia del ser humano o búsqueda de cierta evolución social.

Contenido con contenido

¿Pero cómo podríamos entonces contribuir para que las valiosas herramientas de las nuevas tecnologías informáticas no se conviertan en tan solo las creadoras de “generaciones de idiotas pseudo informados”? o más bien mal informados. Quizás comenzando con la simple intención de tratar de ser conscientes de cada uno de los mensajes que creamos a través de la web. Consideramos necesario que quienes tienen acceso precisamente a esa creación de contenidos (que en realidad es cualquiera que tenga acceso a una computadora con señal de internet) asuma la responsabilidad del caso.

La invitación es para todos aquellos que de alguna u otra forma tienen la posibilidad, la libertad y la responsabilidad de generar y crear contenidos, así como de informar lo que ocurre en el mundo; a tratar de mostrar las realidades. Que el truco comunicacional esté en saber plantear la información veraz de manera interesante, y no modificar la verdad para adaptarla a los gustos de los receptores. Que los encargados de crear y administrar contenidos en la casi infinita plataforma virtual del internet, asuman la responsabilidad y el privilegio de tener en sus manos la clave para transmitir información que eduque y enseñe a las futuras generaciones.

OTTO PEREDA

Lo Que Queremos Contar

Todos tenemos diferentes maneras de ver la vida. Podemos disfrutar del mismo libro, disco, película u obra de arte y sentir cosas distintas, encontrar en cada una de ellas una simbología que resuena en nuestro interior.

Es cierto que, cada cabeza es un mundo y de esta manera, podríamos jurar que el planeta es un universo que contiene tantas aristas. un gran coro de voces, un compilado de pensamientos buscando un espacio en blanco, un lienzo tan libre que permite que cada una de ellas tenga su protagonismo.

Nosotros, hemos construido un lugar para compartir las historias ajenas, las vívidas, las soñadas, las vistas, apreciadas y bailadas. Un espacio aéreo para que pilotear las dimensiones de los que quieren volar y para quiénes quieren ver el panorama.

Leer el entrelíneas, es parte de la magia.

Somos ColabStories, somos los que leemos y lo que compartimos.

No somos un club o una élite pero creemos en el poder de las palabras, en los sentidos de las opiniones personales. En las anécdotas, los guiones, los libros, los cortos y los largometrajes.Los cuentos y en las enseñanzas de las anécdotas.Los que se enamoran de los discos y en los coleccionistas de playlists. Pero por encima de todo, en el respeto que debe haber en cada oración, en cada párrafo y en cada texto.

Editamos, leemos, escribimos y compartimos.

¿El secreto? Ninguno, no existe tal cosa, cada visión es única.Y queremos leer la tuya y que nos lean a nosotros también.Somos un trueque cultural, sin rostros solo bastará decir tu nombre.Y el nuestro, también.

COLAB STORIES

Jojo Rabbit, surrealismo e inocencia

Hablar del film  Jojo Rabbit es mirar un lado de la historia universal con otro ojo, es tocar profundamente una visión muy confitada, es saber que dentro de lo más inocente puede haber un lado oscuro que busca calor humano, lo familiar, lo paternal, lo amistoso y crear una conexión llena de cariño en un momento en que la historia se pintaba de colores crueles, fríos e inhumanos.

Se abre ante nosotros y en la gran pantalla un abanico de emociones, es como si miráramos a una enorme familia tan disfuncional y tan atípica que, se nos hace lógico entenderla y amarla. Nace naturalmente la necesidad de crear nexos con cada uno de ellos, aunque políticamente hablando, nos causen enojo e incomodidad.

Es un secreto a voces todo lo ocurrido durante la segunda guerra mundial, para algunos el holocausto fue creado por los medios, para otros,fue la peor masacre del mundo y para los mas escasos de humanidad, un chiste sectario.

Hemos visto desfilar en la gran pantalla miles y miles de películas que han tratado este tema de maneras distintas, desde la trillada “La Vida es Bella” hasta la tortura visual de casi 3 horas de “La Lista de Schindler”.

Pero en esta ocasión la gracia y agudeza del neozelandés  Taika Waititi nos hipnotiza con una visión tierna, dulce. Un kaleidoscopio de situaciones que no solíamos tomar en cuenta y es la semblanza de Jojo Rabbit.

Un niño de 10 años cuya aspiración en la vida es convertirse en la mano derecha, mejor amigo, camarada, escolta y compinche de nada más y nada menos que Adolf Hitler. El hombre menos blando de la historia, aunque esta vez, lo vemos como un amigo imaginario cuyos discursos extremistas a veces caen en lo parental y motivacional.

Un hombre brutal e inhumano que, ante la inocencia de Jojo, es un bufón, un tonto ególatra que miente descaradamente. Un afecto inseparable que llena los espacios de un padre del que, a ciencia cierta, no sabemos nada.

La representación de nuestro querido personaje es un conejo. La simbología de este animalito radica en el ciclo de la vida, la vulnerabilidad, el deseo. Es contemplación, repetición, la intuición y lo compasivo. Cualidades que poco a poco, vemos en este gran largometraje.

Jojo es un personaje peculiar y emotivo, colmado de fragilidades. Su imaginación es la manzana de la discordia de su realidad. Vive feliz en su propio rincón de conformidades, un espacio lo lleva al punto más bajo y, una vez allí aprende gradualmente, el valor del amor, de lo humano y de lo posible.

Nos enamoramos también, del arquetipo de la madre. Una Palas Atenea casi silente, cumpliendo varios roles que muestran una versión sabiamente humana, dulce como el chocolate y una rival ante los ideales de Jojo, de ella vemos lo suficiente. Tanto, que nos duele en cada una de las capas de la piel cuando entendemos que sus zapatos han dejado de bailar.

Las gamas del guión original de Watiti se pintan de miles de colores, sensaciones y emociones que nos desdoblan en situaciones tan espesas como la miel. Una joven judía encerrada esperando la salvación, una Gestapo caricaturesca, un capitán y un subalterno consumidos por una relación platónica, sin dejar por fuera a una secretaria/asistente/entrenadora ejecutando un rol difícil de entender.

Los destellos perfectos de la inocencia dibujan pequeños suspiros dentro de una era apocalíptica. Una bocanada de aire dentro de la apnea, una espina que sale, la luz dentro de la oscuridad y Jojo Rabbit más grande, más sabio y hasta más curtido por la vida. Sigue dando motivos para sonreír.

Es una perfecta ejecución llena de detalles, entre los azules, turquesas y marrones que nos llevan a lugares comunes, lo habitual y la esperanza. Los grandes espacios verdes y solitarios. Una escenografía que nos pinta una ciudad que poco a poco se fue carcomiendo por la guerra.

El soundtrack del mismo, nos muestra la masificación pop de los héroes de barro. Mientras vemos por un lado una generación perdida como la Juventud Hitleriana se adorna del famoso coro inglés “I Wanna Hold your hand” pero versión alemana.Los beatles como una oda al fanatismo visto desde lo superfluo, la estupidez humana jamás pudo haber tenido un mejor fondo musical.

Taika Waititi ejecuta de manera elegante, brillante e inteligente hacer una comedia de lo dantesco que fue la era del “FatherLand” de los nazis, de la Gestapo y del genocidio. Un guion espectacularmente bien hecho, sin exageraciones, sin clichés, sin excesos o condimentos innecesarios.

Un señor director, actor y guionista dando cátedra.

DANIELA ALAYETO

Un Cuento Breve

Para que se entienda nuestro concepto, creemos que es pertinente explicar nuestro objetivo. Sencillo, queremos compartir con ustedes, lo que otros (nuestros colaboradores) nos envían.

¿Cuál es nuestro trabajo? Recibir, leer, editar y subir el contenido. Luego «distribuirlo» -wink-

¿Pendiente de colaborar? Si es así, solo debes de mandar un texto, ensayo, reseña, cuento de algo que te haya gustado. El largo o la cantidad de palabras queda a tu libre albedrío aunque no esperamos recibir testamentos.

¿A dónde mandarlo? A nuestro gmail pencilnflow@gmail.com

Ahora, un par de cosas importantes: Los textos deben ser originales, de autoría propia para que así puedan ser firmados, sin problema alguno. Como también, deben ir acompañados de imágenes (pertinente al tema, claro)

Y, ya está.

Bienvenidos.